miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Perdí o gane?

Esta sesión fue distinta, muy distinta en todo sentido de la palabra, partiendo porque ni siquiera asistí.
Les cuento, tras un largo proceso (sueños de años, y practica de meses), viaje con mi equipo de baile a una competencia mundial, fuimos a Disneyworld donde se hacen unas de las competencias mundiales más importante de equipos de baile competitivo.

Titulo esta entrada como “¿Perdí o gane?”, ya que, a pesar de haber perdido una sesión, que por mayores intentos que haga de repetir la actividad, jamás lograre igualar el ambiente que me imagino que se generó en esa sala con mis compañeros; gane unas de las experiencias y recuerdos más valiosos, de lo que por ningún motivo me arrepiento.
Me di cuenta que muchas veces he dejado pasar el tiempo y he perdido muchas oportunidades de hacer cosas que realmente quiero hacer por miedo, miedo de perder el tiempo, miedo de si es que realmente valga la pena.  Y eso es lo que quiero dejar de hacer, quiero andar de valiente por la vida, y así es como que me hubiera maquillado en esta sesión de maquillaje que tuvieron mis compañeros, como guerrera, como preparada para la guerra, para la vida, para perder el miedo.


El maquillaje es una herramienta que nos permite transformarnos, pero sin dejar de ser nosotros mismo, un ejemplo claro de esto es el maquillaje que refleja el paso del tiempo en una persona, el sujeto cambia, pero nunca deje de ser quien es. Esto se ve demostrado con maestría en la película “El curioso caso de Benjamin Button” de David Fincher, donde los cambios en los colores, profundidades, sombras, intensidad, luz, y brillo del maquillaje en el rostro, hace que los rasgos faciales luzcan completamente distintos. El maquillaje toma el control sobre el paso del tiempo.


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