Hola, en la sesión de esta semana
vivimos una de las actividades que más me ha gustado hasta ahora. Se nos pidió que
lleváramos todos los instrumentos musicales que tuviéramos en nuestra casa, y por
supuesto todos nos emocionamos y llegamos con
una diversidad increíble de instrumentos.
La actividad en sí, consistía en
que debíamos elegir un instrumento, cualquiera y sin ningún motivo en especial,
debíamos entender cómo funcionaba, sonaba y lo que podíamos llegar a hacer con
este. Luego nos juntamos en grupo por familia de instrumentos. En mi grupo, por
ejemplo, que elegí un huevo, había palos de agua e instrumentos de sonidos
suaves, por lo mismo quisimos llevar nuestra creación musical a un contexto un
poco más primitivo, de sensaciones y ambiente terrenal.
Al momento de presentar la creación
de los distintos grupos, impresionaba el silencio que se generaba en la sala, y
la profunda atención por quienes estaban adelante. Lo que a nivel de curso
llamo más la atención, fue el ambiente que se podía
crear con solo unos pequeños trozos de madera y otros materiales, y como cada melodía entregaba una sensación completamente
distinta.
Y a raíz de esta experiencia es
que nos preguntamos, ¿Qué es la música?, ¿Qué significa la música para mí?, y
la verdad es que no logramos encontrar una respuesta correcta, ya que no
hablamos de una definición de diccionario, sino de experiencias personales. El
sentido que le damos a la música depende de cada uno de nosotros, cada melodía evoca
recuerdos, imágenes y sensaciones distintas en cada uno de nosotros, porque
todos hemos vivido situaciones únicas y cada una de estas han estado acompañada
por una canción.
Lo que si podemos afirmar es que
la música es historia, es ambiente, es terapia, y
para muchos es vida.





