Hola, hoy tuvimos la primera de
las actividades programadas para el curso, lo que hicimos fue la creación de
una pintura propia, para la que contábamos con diversos materiales. Partimos
con la instrucción clara de la profesora de que esta era una actividad libre,
sin reglas ni estructura, y que lo único que debíamos hacer, era ser creativos.
Creo que tengo que confesar que tenía
cierta desconfianza respecto a este ramo, al leer el programa que se nos fue
entregado la primera semana, me genero dudas, ya que no le encontraba el objetivo
a cada actividad que se pretendía realizar, consideraba que eran todas muy dispersas,
y debido a esto es que al plantearme frente a la actividad tenia cierto recelo
de que tan efectiva o funcional pudiera resultar.
Por lo mismo me costó mucho
empezar, elegir materiales y decidir que iba a hacer, eran instrucciones tan
libres que siento que el espacio de autonomía me dejo, y de acuerdo con lo que
comentaban mis compañeros después, nos dejó un poco perdidos. Una vez que decidí
sin razón alguna utilizar tempera y otras pinturas, quise que mi primer trazo
fuera una franja decidida, fuerte e imponente, de la que iban a salir distintas
ramas, de distintos colores y tamaños. Quise simbolizar una especie de árbol,
de donde provenían estas distintas ramas que, si es que nos ponemos minuciosos,
significarían quizás las distintas facetas o ámbitos
que puedo tener, pero que finalmente provenían todas de un mismo lugar.
Al momento de escuchar las
impresiones de mis compañeros tras la actividad, quedo claro que cada uno
expreso con o sin intención lo que sucedía en sus vidas o en sus cabezas, y por
lo mismo no resulta extraño la diversidad de trabajos
resultantes, que nos sirvió a todos para conectar entre nosotros e inevitablemente
con uno mismo.



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