Primera clase de drama, primera
de tres.
Se nos pidió el día anterior
llegar con ropa o elementos que pudiéramos usar ese día para caracterizarnos.
Llegamos y sorpresa! Había nuevo
integrante, nuevo profe, un actor nos venía a ayudar con estas sesiones. Hay
que reconocer que hizo que las clases fueran mucho más entretenidas e
interesantes para todos, tanto para los que estaban sobre el escenario como
para los que les tocaba estar de público por ese día.
Hicimos unas actividades
iniciales muy entretenidas, jugamos, saltamos y por sobretodo nos reímos.
Nos dividimos en tres grupos,
cada uno iba a tener su día de protagonismo, y ese día creo que era el más difícil
para partir. Las actividades de drama tenían un factor común, romper un poco
ese miedo al ridículo, y lograr pararse al
centro del escenario sin vergüenza.
Los compañeros comenzaron a
vestirse con la ropa que encontraron en el escenario y cada uno adopto un
personaje distinto, había una abuelita, una deportista, un borracho, y muchos
personajes chistosos estereotipados.
La primera actividad fue una
llamada el cuadrado, y se veía desde los que estábamos en el público, que era
una actividad que resulto un poco incomoda de realizar para nuestros compañeros,
había que pararse y hablar o bailar o hacer sonidos o cantar. Costo mucho que
rotaran y pudieran pasar todos, creo que por un tema de timidez de algunos.
Luego la sesión se fue poniendo más
entretenida y cómoda cuando les toco interpretar
el clásico momento de pedir el asiento en la micro. Muchos sacaron facetas que
eran desconocidas para los que estábamos mirando, por sobretodo nos reímos y
ellos lograron superar ese miedo a la vergüenza.
Creo que lo más llamativo era
reconocer los distintos estereotipos que se representaban
en el escenario y como lo interpretaba cada uno.


No hay comentarios:
Publicar un comentario